
“Concurso de proyecto de intervención con Meliá Hotels y el Museo Thyssen-Bornemisza.”

El objetivo: provocar un momento de introspección en cada visitante. Esta instalación invita al espectador a detenerse y mirar un juego de reflejos en el que su propia imagen pasa a formar parte de distintos escenarios.
“Esto no es un espejo” no solo evoca la esencia de la pintura mediante una selección de materiales que la representan desde el minimalismo y la atemporalidad, sino que también recuerda a los visitantes admirar la belleza que nos rodea.

“Esto no es un espejo” es una instalación inspirada en la pintura Venus y Cupido de Rubens, una obra que mira más allá de la belleza física para explorar el poder transformador del amor propio.
Tomando el detalle central del cuadro, en el que Cupido sostiene un espejo para que Venus vea su propio reflejo, nuestra estructura invita a los visitantes a un recorrido de reflejos.





